Quería contarles que yo era una de las integrantes que no sabía a qué le tenía fobia. Les cuento que de a poco me voy enterando.
Era un domingo como cualquiera, estábamos cenando en familia, cuando mi cuñada embarazada de 7 meses me pide que le tome la presión, como a mí me daba que la presión estaba alta, la lleve a la Guardia, y allí quedó internada y a los 10 minutos, derivada a Bahía Blanca.
Estaba sola con ella, enseguida empezaron las corridas, avisar al marido, organizar los chicos, preparar las cosas para salir con ella.
Tuve miedo pero no dejé caerme un solo momento, había que darle fuerzas a todos. Me tocó cuidarla, mimarla, abrazarla, de los que siempre estábamos allí, yo era la corajuda, me mandaban y me decían: “entrá vos a Terapia Intensiva” la vi como nunca, gracias a Dios, había visto antes a otra persona: llena de tubos, con miedo, llorando, pero así y todo, le podía dar fuerzas.
Estar así en un hospital es terrible, entonces descubrí que SI: le tengo fobia al hospital, pero también les cuento que esta vez me relaje y no como antes que tenía crisis, una detrás de otra.
Hoy, dentro de todo lo mal que están las cosas, puedo decir que otra vez gracias al grupo y a Ud. Doctor, pude salir sola, respirando, pensando que es imaginario, que no dura más de 10 a 15 minutos.
Yo era una de las que pensaba que no iba a salir, pero Dios me puso esta prueba en el camino, la de ir al hospital con mi cuñada y ahora estoy totalmente convencida de que sí se puede. ¡¡Ojalá todos podamos siempre!!!