| La ley del efecto inverso
Quizás hayas oído hablar de la ley del efecto inverso de Emil Goué, (científico francés).
Podemos hacer algo de tal modo que produzca el resultado opuesto al que nos proponíamos. Por ejemplo: una persona está aprendiendo a andar en bicicleta. La carretera es grande y ancha, pero hay una piedra a un lado.
Al ciclista le da miedo tropezar con ella.
Hay una posibilidad entre cien de que el ciclista tropiece, lo más probable es que hasta un ciego la sorteara. Pero, por el miedo, el ciclista no puede pensar en otra cosa. La piedra se hace enorme en la mente de esa persona, y desaparece el resto de la carretera. Se siente hipnotizada por la piedra arrastrada hacia ella y, acaba por chocar. Colisiona precisamente con lo que había hecho todo lo posible por evitar. Con una carretera tan grande y ancha, ¿cómo sufrió esa persona un accidente?.
Con qué dice que nuestra mente está gobernada por la ley del efecto inverso.
Chocamos precisamente contra lo que luchamos con todas nuestras fuerzas para salvarnos, porque nuestra conciencia se centra solo en eso.
Los seres humanos llevan cinco milenios intentando alejarse del miedo, con el resultado de que el miedo los acecha por todas partes, a la vuelta de la esquina. La ley del efecto inverso ha puesto freno al alma de todos los seres humanos.- ¿No habéis observado que la mente se siente atraída e hipnotizada por lo mismo que intenta evitar?
Quienes enseñaron a los seres humanos a no enfrentarse con el miedo son los responsables de que estén obsesionados con él.
Solo comprendiendo la raíz del miedo nos permitirá afrontarlo y superarlo.-
Producción escrita: Delia Llanos
Coordinadora FOBI TORNQIST |